Estructura argumentativa balanceada con conectores específicos y modelo de nivel C2.
Objetivo: Presentar el tema controvertido y tu postura
Elementos esenciales:
Fórmulas de apertura:
En los últimos años Actualmente Existe un debate sobre Es un tema controvertido Hay opiniones encontradas sobre Un tema que genera polémica esObjetivo: Presentar argumentos a favor con ejemplos
Conectores para argumentar a favor:
Para introducir argumentos:
En primer lugar Para empezar Ante todo InicialmentePara añadir argumentos:
Además Asimismo Por añadidura En segundo lugar A continuaciónPara ejemplificar:
Por ejemplo Así De este modo En concretoObjetivo: Presentar argumentos en contra con ejemplos
Conectores para contraargumentar:
Para introducir contraargumentos:
Sin embargo No obstante Por otro lado Por el contrario En cambio Ahora bienPara matizar:
Si bien es cierto que Aunque A pesar de (que) Pese a (que)Para refutar:
En realidad De hecho Lo cierto es queObjetivo: Sintetizar y presentar tu postura final
Síntesis de ambos lados + Tu opinión justificada
Fórmulas de conclusión:
Para balancear:
Por una parte... pero por otra Si bien... también es cierto que Hay que reconocer que... pero no hay que olvidar quePara concluir:
En conclusión En definitiva En suma A mi juicio Desde mi punto de vista Me parece que Considero quePara recomendar:
Por lo tanto, creo que Por consiguiente, me inclino por Por todo ello, pienso queEn los últimos años, el teletrabajo ha pasado de ser una práctica marginal a convertirse en una realidad cotidiana para millones de trabajadores en todo el mundo, un fenómeno que la pandemia de COVID-19 no ha hecho más que acelerar. Actualmente, existe un intenso debate sobre si esta modalidad representa el futuro del trabajo o si, por el contrario, conlleva riesgos significativos tanto para las empresas como para los propios trabajadores. Es un tema controvertido que divide a especialistas, empresarios y empleados, y que merece un análisis sereno y matizado más allá de las posturas ideológicas.
En primer lugar, conviene destacar las ventajas indudables del teletrabajo. Para empezar, la flexibilidad que permite es quizá su mayor atractivo: poder organizar el horario laboral según las necesidades personales y profesionales facilita la conciliación de la vida familiar y laboral, especialmente para quienes tienen responsabilidades de cuidado. Además, la eliminación de los desplazamientos diarios al lugar de trabajo no solo ahorra tiempo y dinero, sino que también reduce el estrés asociado al tráfico y la congestión urbana. Asimismo, el teletrabajo puede aumentar la productividad: muchos trabajadores refieren que en casa concentran mejor su atención y pueden trabajar con menos interrupciones que en una oficina abierta. En segundo lugar, desde el punto de vista empresarial, el trabajo remoto permite acceder a un talento global sin limitaciones geográficas y, a menudo, reducir los costes fijos asociados al mantenimiento de oficinas. Por ejemplo, numerosas empresas tecnológicas han anunciado que adoptarán el teletrabajo de forma permanente, lo que les permitirá reducir significativamente sus gastos de alquiler y servicios.
Sin embargo, no sería justo ignorar los inconvenientes y riesgos que el teletrabajo también plantea. Por un lado, la frontera entre vida profesional y personal se difumina, lo que puede derivar en una sensación de estar permanentemente disponible y trabajar más horas de las previstas. Por otro lado, el aislamiento social que puede provocar trabajar en solitario durante largos periodos tiene un impacto negativo en la salud mental: la falta de contacto humano directo, de conversaciones informales con compañeros o simplemente de la rutina de salir de casa, puede generar sentimientos de soledad y ansiedad. Aunque las videollamadas han compensado en parte esta carencia, nadie discute que no sustituyen la interacción presencial. Además, hay voces que señalan que el teletrabajo dificulta la transmisión del conocimiento informal, ese tipo de aprendizaje que se produce mediante la observación y la interacción cotidiana con colegas más experimentados, y que es fundamental, sobre todo, para los profesionales más jóvenes. En este sentido, cabe preguntarse si una generación de trabajadores que se incorporan al mercado exclusivamente en remoto estarán adquiriendo las competencias blandas —comunicación, negociación, liderazgo— que se desarrollan precisamente en el contacto presencial.
En definitiva, el teletrabajo no es ni una solución milagrosa ni un mal inevitable, sino más bien una herramienta que puede beneficiar o perjudicar según cómo se implemente. Por una parte, ofrece flexibilidad, autonomía y eficiencia; pero por otra, conlleva riesgos de aislamiento, desregulación de los tiempos y pérdida de cohesión social en las empresas. Desde mi punto de vista, el modelo híbrido —que combine días de trabajo presencial con días de teletrabajo— parece ser la opción más equilibrada, pues permite aprovechar las ventajas de ambas modalidades mientras mitiga sus inconvenientes. Por consiguiente, me inclino por pensar que el futuro del trabajo no será exclusivamente presencial ni completamente remoto, sino una combinación inteligente de ambos que las empresas y los trabajadores deberán ir definiendo mediante la experimentación y el diálogo.
El tema debe tener al menos dos posturas razonables. Evita temas obvios donde una posición es claramente superior.
Ejemplos de buenos temas: Inteligencia artificial, redes sociales, cambio climático, educación online, trabajo remoto, energía nuclear, vegetarianismo, etc.
Antes de escribir, documenta los argumentos más fuertes de ambas posturas. No satanices la posición contrata: respétala y preséntala con honestidad.
Sigue la estructura: introducción → argumentos a favor → argumentos en contra → balance. No mezcles argumentos a favor y en contra en el mismo párrafo (salvo para contraargumentar).
Cada argumento debe ir acompañado de al menos un ejemplo concreto. Los ejemplos dan credibilidad a tu argumentación.
Dedica espacio similar a ambos lados. Si presentas 3 argumentos a favor, presenta también 3 en contra (o 2 a favor y 2 en contra).
En la conclusión, debes posicionarte claramente. No puedes quedarte en el "depende". Justifica tu postura con lo expuesto anteriormente.
Los conectores son la estructura visible de tu argumentación. Úsalos sistemáticamente para que el lector pueda seguir tu lógica.
Verifica que cada párrafo tenga una idea principal clara y que las ideas estén conectadas lógicamente. Evita contradicciones.